JUGUETEAR
A todo se puede jugar,
pero tampoco podemos mandar.
Mi hermano Carlos y yo,
juntos, jugamos los dos.
Algunas veces por las noches,
jugamos a los coches.
A todo se puede jugar,
pero tampoco podemos mandar.
Otra poesía...
En la boda hay que llevar
una moda rosa o roja.
La niñilla llevará una cesta
de muchas florecillas.
Y el niño llevará un par de anillos
para los enamoradillos.
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Yo con buen humor
estoy escribiendo esta poesía
con gran amor.
El gato comilón
se fue a un garaje,
se encontró un ratón
y se lo comió.
Me fui a la librería,
me compré un libro de 101 dálmatas
que era el que yo quería.
Yo no soy un bocazas,
comprando siempre muebles,
hablando de precios
de esas mesazas.
En mi casa tengo
en la despensa
una caja de La Caixa.
¡Dolor de rodillas!
Un plato de natillas
te tienes que tomar
si tomas una gotita
te encantará.
Un té a tomarse y obedecerás
y nada más callarte se te pasará.
Con un juguete jugarás
y te divertirás.
Puedes en tu sentimiento
pensar que aquí estarás contento.
Para Carmen Sánchez, mi maestra
Copia literal del cuaderno de Luis